Retorno de Beneficio Social (RABS)

De Demarquía Planetaria
RaBS Retorno de Beneficio Social. Demarquía Planetaria
RaBS Retorno de Beneficio Social. Demarquía Planetaria

Diálogo: Robots, Músicos y el Fin del Alquiler

Álex se deja caer en la silla de metal con un suspiro que mezcla agotamiento y rabia contenida. Tira la mochila al suelo y le da un trago largo a la caña que le espera. Su mirada está perdida, fija en el tráfico, pero su mente está claramente en otra parte: en el zumbido silencioso y eficiente de la máquina que, poco a poco, le está volviendo obsoleto.

  • ÁLEX: (Con una risa amarga) Ya está. Hoy me han presentado a mi nuevo "compañero". Un bicho de metal con ruedas y una pantalla sonriente que sirve las mesas más rápido que yo y, por supuesto, no pide propina. Es la hostia, Sofía. El mundo es una broma macabra. Me paso las noches programando código libre que luego usan gigantes como AWS para forrarse, subo mi música a la red para que las plataformas la exploten sin darme un duro, como la SGAE de Ramoncín pero a escala global... Y ahora, el curro que me da de comer me lo quita una máquina a la que solo hay que echarle aceite. Trabajo gratis para que otros se forren, y el trabajo pagado me lo roba un robot.
  • SOFÍA: (Le mira con calma, sin condescendencia) Claro, en el sistema actual, tienes toda la razón. Tu futuro es ser el mecánico que le echa aceite al robot que te quitó el curro. Pero es que ese es el tema, Álex: el problema no es el robot, son las reglas del juego.

La afirmación de Sofía cuelga en el aire, simple pero afilada. No niega la frustración de Álex, sino que la redirige. No se trata de una lucha contra la tecnología, sino de un cuestionamiento fundamental sobre la propiedad y el poder. Sofía sabe que para encontrar una solución real, primero hay que diagnosticar correctamente la enfermedad.

  • ÁLEX: (Escéptico) Ah, no, por favor. No me vengas ahora con otro "sistema nuevo" maravilloso. Ya sé cómo acaban esas historias: son un truco para que los de siempre sigan ganando, pero con nombres más modernos. ¿Y qué propones? ¿Romper los robots a martillazos? Los poderosos simplemente comprarán más y mejores.
  • SOFÍA: (Sonríe con paciencia) No, nada de martillazos. Piénsalo de otra manera. Imagina que el planeta es una casa familiar enorme que hemos heredado todos por igual. Eso es la Copropiedad Planetaria. Ahora, ¿Cómo administramos la casa? Ahí entra la Demarquía Planetaria. Los griegos de Atenas lo sabían: votar es aristocrático, porque ganan los ricos y los carismáticos. Sortear es lo verdaderamente democrático, porque representa a todos. Así que, en vez de un "presidente" que manda, hay sorteos justos para tomar decisiones. Es gobernar lo común sin que nadie domine a nadie. El problema no es que exista el robot. El problema es que el robot tiene un único dueño, tu jefe. ¿Y si el robot fuera tuyo? ¿Y mío? ¿Y de todos?

La pregunta de Sofía abre una grieta en el cinismo de Álex. La idea de la propiedad compartida sobre los medios de producción, incluido el robot, es un cambio de paradigma total. Sofía introduce ahora el mecanismo que lo hace posible: la Asociación Universal al 50% (AU50), una regla que invierte la lógica del capital, convirtiendo a la humanidad en tu primer y único socio inversor.

  • ÁLEX: (Suspira, frotándose los ojos) Eso suena muy bien en la teoría, Sofía. Como el comunismo en los libros. Pero yo no tengo un duro para comprar ni un tornillo de ese robot. Y aunque lo tuviera, ¿luego qué? Vendrían los impuestos, la burocracia, las licencias... y acabaría pagando por trabajar, como siempre.
  • SOFÍA: Ahí está la clave. No necesitas un duro. Con la Asociación Universal al 50% (AU50), el sistema funciona al revés. Imagina un gran Fondo Común, la cuenta bancaria de la familia humana. Si quieres montar tu proyecto de software o grabar un disco, ese fondo te da acceso a todo: la mejor tecnología, la IA más avanzada, los recursos... sin pedir un préstamo, sin deuda. Te capitaliza primero. Si tu proyecto genera, digamos, 100.000, te quedas con 50.000 limpios, para ti, sin un solo impuesto. Los otros 50.000 vuelven al Fondo Común que te financió. No es un impuesto, es el beneficio de tu socio. Y escucha esto, que es lo mejor: si tu proyecto fracasa de buena fe, el Fondo Solidario de Riesgos absorbe el 50% de las pérdidas. No te arruinas. El Fondo Común no es solo tu socio en las ganancias, también lo es en el riesgo honesto.
  • ÁLEX: (Por primera vez, su ceño se relaja. Hay un atisbo de interés real en su voz) Vale... eso... eso cambia las cosas. ¿Pero de dónde sale todo ese dinero del "Fondo Común" en primer lugar? ¿Magia?
  • SOFÍA: No es magia. Es el alquiler más justo del mundo.

El motor económico del sistema no es un truco, sino una idea radicalmente simple: si alguien usa en exclusiva algo que es de todos, debe compensar al resto. Sofía se prepara para explicar el Royalty por Uso de Activos Comunes (RUAC) y el Dividendo Planetario (DP), los dos mecanismos que nutren el Fondo Común y garantizan una base económica para todos.

  • SOFÍA: Se llama RUAC, y es un "alquiler" por usar lo que es de todos. Nadie creó el agua, los minerales o el aire. Y no solo eso, hablo de todo el procomún: desde el espectro radioeléctrico que usa tu móvil hasta las órbitas de los satélites. Si una empresa los usa para venderte algo, paga un pequeño "alquiler" a la humanidad. Ese dinero va directo al Fondo Común. Y ahora lo mejor: cada mes, todo lo recaudado se reparte a partes iguales entre cada ser humano. Eso es el Dividendo Planetario. Es tu paga como copropietario. Con un estilo de vida normal, como el de una tal María del ejemplo, recibirías mucho más del Dividendo de lo que pagarías en RUAC. Y ni siquiera sacas la cartera. El sistema simplemente lo descuenta del próximo Dividendo que vas a recibir. Es una contabilidad transparente y automática. No es una ayuda, es tu derecho.
  • ÁLEX: (Procesa la información, asintiendo lentamente. La lógica es innegable.) O sea, que por fin los que más gastan, contaminan y acaparan pagan más, y ese dinero nos llega directamente a los demás... Vale, eso me da una base para no morirme de hambre. Una seguridad que no he tenido en mi vida. Pero, ¿Qué pasa con mi música y mi software? ¿Sigo trabajando gratis para que otros se forren?

La pregunta de Álex es la pieza final. Hasta ahora, el sistema le garantiza la supervivencia. Pero el siguiente mecanismo, el Retorno de Beneficio Social (RABS), es el que recompensa su pasión y su talento. Es la solución directa a su frustración como creador, un sistema diseñado para valorar y monetizar las contribuciones al procomún.

  • SOFÍA: (Su tono se vuelve más entusiasta) Para nada. Aquí es donde todo encaja. Para tu trabajo creativo existe el RABS, llámalo "el algoritmo de la gratitud económica". Es un ciclo virtuoso: el dinero que se recauda de actividades de alto consumo, las que pagan mucho RUAC, alimenta el Fondo Común que te paga a ti, el creador. El uso de recursos finitos financia la creación de conocimiento infinito. La IA, de forma transparente, mide el beneficio neto que tu obra genera para la sociedad —en ahorro de tiempo, mejora de salud, lo que sea— y a ti te llega automáticamente el 0.1% de ese valor.
  • SOFÍA: Pero ojo, no es para crear nuevos multimillonarios. Hay un tope: no puedes recibir más de cinco veces el Dividendo Planetario base, lo que llamamos +5 MDP. El objetivo es la prosperidad digna para los creadores, no la acumulación. El valor que sobra eleva el dividendo de todos los demás. La relación es directa: tú, la IA contable y la humanidad. Sin intermediarios que se queden comisiones. Se acabaron los Ramoncines.
  • ÁLEX: (Está boquiabierto. Una sonrisa lenta, incrédula pero genuina, se dibuja en su cara.) Espera, espera... ¿Me estás diciendo que... cuanto más útil o bueno sea lo que hago y comparto gratis, más me paga el sistema directamente, sin tener que vender nada, sin buscar un contrato, sin venderme a nadie?
  • SOFÍA: Exacto. Has creado valor para el patrimonio común, y el patrimonio común te devuelve una parte. Ahora imagina cómo sería un día normal en tu vida...

La conversación ha completado un círculo. Ha transformado la ansiedad inicial de Álex en una posibilidad tangible. No se trata de una fantasía utópica, sino de una reorganización lógica de los incentivos, donde la tecnología pasa de ser una amenaza de reemplazo a una herramienta de liberación y la creatividad se convierte en un pilar económico reconocido.

  • SOFÍA: Imagínalo, Álex. Te levantas sin la angustia del alquiler, porque el Dividendo Planetario lo cubre de sobra. Dedicas el día entero a lo que te apasiona: componer, programar, crear. Y en lugar de ir a servir mesas con miedo, de repente te llega una notificación al móvil: es tu ingreso por RABS, porque tu última canción está siendo un éxito o porque tu código está ayudando a miles de personas. El robot no te ha quitado el trabajo; te ha liberado de él. Y ahora, gracias a la copropiedad, tú y todos los demás sois sus dueños. Es una red de socios donde el éxito de uno enriquece a todos. Se acaba la suma cero.
  • ÁLEX: (Le da un último sorbo a su caña, pensativo. El cinismo ha desaparecido, reemplazado por una curiosidad profunda.) Una red de socios... donde todos ganan. Suena demasiado lógico para ser verdad. ¿Dónde puedo leer más sobre esta locura?
  • SOFÍA: (Sonríe, misión cumplida.) No es una locura, es un proyecto abierto. Búscalo tú mismo: demarquia.org. Ahí está todo el plano técnico, todo el código. Ahora, bébete esa caña, que el próximo robot que veas igual trabaja para ti.

¿Qué es RaBS?

El Retorno de Beneficio Social (RaBS) es el mecanismo mediante el cual la Demarquía recompensa a los creadores, inventores y mantenedores de activos liberados al Dominio Público, basándose en el beneficio real que aportan a la humanidad, no en el precio de venta de sus obras.

Se trata de un algoritmo de gratitud económica que sustituye al obsoleto sistema de propiedad intelectual restrictiva, eliminando las barreras al conocimiento sin sacrificar el incentivo a la creatividad.

Ontología del Valor Compartido

El RaBS parte de una verdad fundamental: cuando enriqueces lo común, enriqueces a todos. Cada patente liberada, cada algoritmo compartido, cada obra cultural que pasa al dominio público incrementa el valor del planeta mismo como espacio de posibilidades para la humanidad.

En el viejo sistema, el valor se extraía y se privatizaba: quien creaba algo valioso lo encerraba tras muros legales para capturar rentas. El resultado era una humanidad empobrecida por la escasez artificial, donde el conocimiento se fragmentaba y el progreso se ralentizaba.

El RaBS invierte esta lógica: el valor fluye hacia quien lo genera para todos. Cuando liberas una cura médica al dominio público, no solo sanas a millones de personas; también aumentas la productividad global, reduces el sufrimiento colectivo, y elevas la dignidad de la especie. Ese incremento del valor planetario es real, medible y redistributivo: mejora la vida de cada ser humano que respira ese aire más limpio, usa esa tecnología más barata, o accede a ese conocimiento antes prohibitivo.

El RaBS es simplemente la forma de compensar económicamente a quienes incrementan ontológicamente el valor de lo real. No es una limosna ni un premio arbitrario: es el reconocimiento matemático de que has hecho más valioso el mundo que todos compartimos. Y como todos nos beneficiamos de tu aportación, todos contribuimos —mediante el Fondo Común— a tu prosperidad.

Principio Fundamental: Premiar el Bienestar, No el Coste

A diferencia del capitalismo tradicional, donde la ganancia del creador es proporcional al precio que puede cobrar (incentivando la escasez artificial), el RaBS vincula la recompensa al impacto positivo medible sobre la sociedad.

Ejemplo Comparativo

Sistema Invento Estrategia Óptima Resultado para la Humanidad
Capitalismo Cura del cáncer Mantener alto el precio, restringir el acceso mediante patentes Millones mueren por falta de acceso
RaBS (Demarquía) Cura del cáncer Liberar la patente, maximizar el acceso universal Millones curados; el inventor recibe +5 MDP vitalicios

¿Cómo Funciona?

1. Liberación al Dominio Público

El creador decide liberar su obra (patente, software, protocolo, contenido cultural) bajo una licencia compatible con el RUAC, renunciando al control restrictivo tradicional.

2. La ASI-AdC Mide el Impacto

La Administración de lo Común (AdC), operada por una AGI/ASI (Superinteligencia Artificial), monitoriza el uso real del activo y calcula su Beneficio Neto para la Humanidad mediante indicadores verificables:

  • Factor Salud (H): Vidas salvadas, reducción del sufrimiento, ahorro en costes sanitarios.
  • Factor Eficiencia (E): Ahorro de tiempo, reducción de consumo energético, liberación del trabajo tedioso.
  • Factor Conocimiento (C): Acceso educativo, enriquecimiento cultural, democratización del saber.
  • Factor Ecológico (Ec): Reducción de emisiones, conservación de recursos, restauración de ecosistemas.

3. Asignación del Retorno

El creador recibe anualmente el 0,1% del valor del beneficio social generado por su obra, pagado como un suplemento directo a su Dividendo Planetario.

Este retorno se expresa en Múltiplos del Dividendo Planetario (MDP), con un tope máximo de +5 MDP por encima del Dividendo base universal.

Diferencias con el RUAC

Aunque ambos conceptos forman parte del mismo ecosistema económico, cumplen funciones opuestas:

Concepto Función Aplicación Finalidad
RUAC Freno / Desincentivo Se deduce del Dividendo del consumidor según su uso de recursos escasos o contaminantes Compensar el uso de lo común y desincentivar el desperdicio
RaBS Acelerador / Incentivo Se suma al Dividendo del creador según el beneficio aportado a la humanidad Recompensar la innovación y fomentar la generosidad

Financiación Cruzada Solidaria

El dinero recaudado por actividades de alto RUAC (extracción minera, consumo de lujo, uso intensivo de energía) alimenta el Fondo Común que paga los premios RaBS a creadores de soluciones de bajo coste y alto impacto social (medicinas abiertas, energías limpias, educación libre).

Casos de Uso

Medicina Abierta

Situación: Un equipo de investigadores libera la fórmula de un medicamento genérico que cura una enfermedad rara. El coste de producción es mínimo.

  • RUAC del producto: 0% (el medicamento es prácticamente gratuito para el ciudadano).
  • Impacto Social: La ASI calcula que se han salvado 100.000 vidas y ahorrado 500 millones de UVU en costes sanitarios.
  • RaBS: Los investigadores reciben conjuntamente el máximo de +5 MDP, garantizándoles prosperidad vitalicia sin necesidad de cobrar por el medicamento.

Software Libre Crítico

Situación: Una desarrolladora mantiene una librería de criptografía usada por millones de aplicaciones bancarias.

  • RUAC de las apps: Variable según su modelo de negocio.
  • Impacto Social: Su código previene fraudes valorados en miles de millones anuales.
  • RaBS: Recibe un flujo constante de retornos proporcional al ahorro generado, hasta alcanzar el tope de +5 MDP, eliminando la precariedad que sufren los mantenedores de infraestructura crítica en el viejo sistema.

Energía Renovable

Situación: Un inventor libera el diseño de un panel solar de bajo coste y alta eficiencia.

  • RUAC de productos basados en el diseño: Bajo (material básico).
  • Impacto Social: Reducción masiva de emisiones de CO₂ y democratización del acceso a la energía.
  • RaBS: Retorno máximo sostenido mientras su invento siga en uso, financiando su investigación futura sin necesidad de buscar inversores o patentar mejoras.

Extinción de Intermediarios

El RaBS elimina la necesidad de sociedades de gestión de derechos (SGAE, CEDRO, registros de patentes privativos):

  1. Relación Directa: La ASI-AdC paga automáticamente al creador sin comisiones ni gestores intermedios.
  2. Transparencia Total: Cada ciudadano puede auditar en tiempo real cómo se ha calculado el impacto de una obra y el retorno asignado.
  3. Sin Burocracia: El creador no rellena formularios, no contrata abogados de patentes, no negocia contratos. El reconocimiento y el pago son automáticos.

Ventajas del Sistema

Para los Creadores

  • Seguridad Económica: El Dividendo base garantiza subsistencia; el RaBS aporta prosperidad.
  • Libertad Total: No hay contratos leoninos con editoriales, discográficas o laboratorios farmacéuticos.
  • Reconocimiento Perpetuo: Mientras su obra siga beneficiando a la humanidad, seguirán recibiendo retornos.

Para la Humanidad

  • Acceso Universal: El conocimiento y la técnica son libres. Nadie muere por falta de acceso a un medicamento patentado.
  • Aceleración de la Innovación: Al compartirse todo el conocimiento, cada nueva generación parte del trabajo acumulado sin tener que "reinventar la rueda" o pagar licencias.
  • Fin de la Especulación: Los recursos fluyen hacia quien realmente crea valor, no hacia quien monopoliza el acceso.

Para el Sistema Económico

  • Eficiencia Radical: Desaparece el gasto muerto en abogados de patentes, litigios y gestión de derechos.
  • Deflación Controlada: Los productos se abaratan al no llevar costes de licencias, mientras los creadores prosperan mediante el reparto colectivo del beneficio.
  • Alineación Ética: El sistema recompensa lo que realmente importa (salud, sostenibilidad, conocimiento) en lugar de lo que es artificialmente escaso.

Integración con Otros Sistemas Demárquicos

El RaBS no funciona aislado, sino como parte de un ecosistema integrado:

  • Dividendo Planetario: Proporciona el sustento básico universal, liberando a los creadores de la necesidad de "vender su alma" para sobrevivir.
  • RUAC: Financia el Fondo Común del que se extraen tanto el Dividendo como el RaBS.
  • Asociación Universal al 50%: La ASI-AdC gestiona la contabilidad del impacto sin carga burocrática para el creador.
  • Dominio Público: El repositorio donde residen los activos que generan retornos RaBS.

Transición desde el Sistema Actual

Fase 1: Conversión Voluntaria

Los titulares actuales de patentes y derechos de autor pueden conmutar sus derechos restrictivos al sistema RaBS, recibiendo una bonificación de +0.5 MDP vitalicios por liberación anticipada.

Fase 2: Expiración Natural

Las patentes y copyrights que expiren naturalmente pasan automáticamente al Dominio Público bajo el régimen RaBS.

Fase 3: Obsolescencia de la Propiedad Intelectual

A medida que el sistema demuestra su superioridad (creadores más prósperos + sociedad con más acceso), el modelo restrictivo pierde toda justificación.

Críticas y Respuestas

"Sin patentes, nadie innovará"

Respuesta: La historia demuestra lo contrario. La mayoría de los grandes avances (Internet, Linux, Wikipedia, vacunas históricas) surgieron de la colaboración abierta. El RaBS garantiza que esos innovadores altruistas vivan en la abundancia en lugar de en la precariedad.

"¿Quién decide qué es un 'beneficio social'?"

Respuesta: No lo decide un comité político. Lo mide una ASI de código abierto mediante indicadores objetivos (esperanza de vida, ahorro energético medido, horas de trabajo liberadas). Si el algoritmo es injusto, la comunidad puede auditarlo y mejorarlo.

"El tope de +5 MDP es demasiado bajo"

Respuesta: El objetivo no es crear nuevos multimillonarios, sino garantizar que todos vivan bien. Un creador con +5 MDP vive en una abundancia digna. Si su obra genera más valor, ese excedente eleva el Dividendo base de toda la humanidad, multiplicando el bienestar colectivo.

Ver También

Referencias

  1. Reglamento Universal del RUAC/RaBS (V4.0)
  2. Declaración de Principios de la Economía Demárquica
  3. Estudios de caso: OpenSSL, Debian y la precariedad de los mantenedores del procomún (2014-2024)

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