Análisis del Manifiesto Comunista de Marx y Engels
Este documento sintetiza los principios, argumentos y contexto histórico del Manifiesto Comunista, escrito por Carlos Marx y Federico Engels. La obra postula que la historia de la humanidad es fundamentalmente la historia de la lucha de clases. En la era moderna, esta lucha se ha simplificado en un antagonismo central entre dos clases: la burguesía, propietaria de los medios de producción, y el proletariado, la clase obrera asalariada. El Manifiesto traza el ascenso revolucionario de la burguesía, que desmanteló el feudalismo y creó un mercado mundial, pero que a su vez ha generado las contradicciones internas y la clase (el proletariado) que inevitablemente conducirán a su propia destrucción.
El objetivo central de los comunistas es la abolición de la propiedad privada burguesa, que es el fundamento de la explotación de clase. Esto se logrará mediante la conquista del poder político por parte del proletariado, estableciéndose como la clase dominante para centralizar los medios de producción en manos del Estado y aumentar las fuerzas productivas. El Manifiesto refuta las críticas burguesas sobre la abolición de la familia, la patria y la cultura, argumentando que estas son construcciones ideológicas de la clase dominante. Finalmente, analiza críticamente otras formas de socialismo —reaccionario, conservador y utópico—, diferenciando el comunismo científico por su base materialista y su compromiso con la lucha de clases revolucionaria. El texto concluye con un llamado a la unidad internacional del proletariado como condición indispensable para su emancipación.
Origen y Contexto Histórico del Manifiesto
El Manifiesto Comunista fue encargado en 1847 por la Liga de los Comunistas, una sociedad obrera internacional, durante su congreso en Londres. Carlos Marx y Federico Engels fueron los delegados encargados de redactar un programa detallado del partido, tanto teórico como práctico. El manuscrito se envió a Londres para su impresión semanas antes de la revolución de Febrero de 1848.
- Publicación y Difusión Inicial: Publicado originalmente en alemán, el Manifiesto tuvo al menos doce ediciones en Alemania, Inglaterra y América. Fue traducido rápidamente a otros idiomas:
- Inglés: En 1850 en el "Red Republican" y en 1888 en una edición auténtica revisada por Engels.
- Francés: Antes de la insurrección de junio de 1848.
- Polaco y Danés: Poco después de la primera edición alemana.
- Ruso: Después de 1860, en una traducción de Bakunin.
- Relevancia Duradera y Revisiones: En el prefacio de 1872, Marx y Engels reconocen que, aunque las condiciones habían cambiado en 25 años, "los principios generales expuestos en este Manifiesto conservan en conjunto todavía la mayor exactitud". Sin embargo, señalan que ciertos puntos, como las medidas revolucionarias propuestas al final del capítulo II, habían envejecido. La experiencia de la Comuna de París (1871) demostró que "no basta con que la clase obrera se apodere de la máquina del Estado para hacerla servir a sus propios fines". A pesar de esto, consideran el Manifiesto un "documento histórico" que no tienen derecho a modificar.
La Tesis Central: La Lucha de Clases como Motor de la Historia
Federico Engels, en el prefacio de la edición de 1883, atribuye la idea fundamental del Manifiesto "única y exclusivamente a Marx". Esta idea sostiene que:
La producción económica y la estructura social que resulta forman indefectiblemente, en cada época histórica, la base de la historia política e intelectual de esta época; que, por consecuencia (después de la desaparición de la primitiva propiedad común del suelo), toda la historia ha sido una historia de luchas de clases, de luchas entre las clases explotadas y las clases explotadoras, entre las clases dominadas y las clases dominantes, en los diferentes estados de su desenvolvimiento histórico.
Esta lucha ha alcanzado una etapa en la que la clase oprimida, el proletariado, no puede emanciparse de la clase opresora, la burguesía, sin "emancipar al propio tiempo, y para siempre, a toda la sociedad de la explotación, de la opresión y de las luchas de clases".
Análisis del Desarrollo Histórico: Burgueses y Proletarios
El Ascenso Revolucionario de la Burguesía
El Manifiesto describe a la sociedad burguesa moderna como el producto de un largo proceso de desarrollo, surgido de las ruinas de la sociedad feudal. A diferencia de épocas anteriores, la era burguesa ha simplificado los antagonismos de clase, dividiendo a la sociedad en "dos grandes campos opuestos, en dos clases enemigas: la burguesía y el proletariado".
- Orígenes: Los primeros elementos de la burguesía surgieron de los siervos de la Edad Media. El descubrimiento de América y la circunnavegación de África abrieron nuevos mercados e impulsaron el comercio y la industria.
- Revolución Productiva: La producción manufacturera reemplazó a los gremios feudales. Posteriormente, "la máquina y el vapor revolucionaron entonces la producción industrial", dando paso a la gran industria moderna y al mercado universal.
- Consolidación del Poder: Cada etapa del desarrollo económico de la burguesía fue acompañada de un progreso político correspondiente, culminando en la conquista del poder político exclusivo en el Estado representativo moderno. El gobierno moderno es descrito como "un Comité administrativo de los negocios de la clase burguesa".
- Acción Revolucionaria: La burguesía ha desempeñado un papel "esencialmente revolucionario" al:
- Destruir todas las relaciones feudales, patriarcales e idílicas, dejando solo el "frío interés, el duro pago al contado".
- Convertir la dignidad personal en un valor de cambio y profesiones veneradas (médico, sacerdote, poeta) en trabajadores asalariados.
- Revolucionar incesantemente los instrumentos de producción y, con ellos, todas las relaciones sociales.
- Crear un mercado mundial, dando un carácter cosmopolita a la producción y el consumo y forjando un mundo "a su imagen".
- Aglomerar la población, centralizar los medios de producción y concentrar la propiedad, lo que lleva a la centralización política.
Las Contradicciones Inmanentes del Capitalismo
La sociedad burguesa, que ha creado "fuerzas productivas más variadas y colosales que todas las generaciones pasadas", se asemeja "al mago que no sabe dominar las potencias infernales que ha evocado". El sistema se vuelve incapaz de contener la riqueza que genera, lo que se manifiesta en crisis periódicas.
- Crisis de Superproducción: La sociedad se enfrenta a una "epidemia de la superproducción" porque posee demasiada civilización, industria y comercio. Las fuerzas productivas se han vuelto tan poderosas que se convierten en un obstáculo para la propiedad burguesa.
- Gestión de las Crisis: La burguesía supera estas crisis mediante "la destrucción violenta de una masa de fuerzas productivas" y "la conquista de nuevos mercados y la explotación más intensa de los antiguos". Sin embargo, esto solo sirve para "preparar crisis más generales y más formidables y a disminuir los medios de prevenirlas".
El Surgimiento y Desarrollo del Proletariado
La burguesía no solo forja las armas que le darán muerte, sino también a los hombres que las empuñarán: "los obreros modernos, los proletarios".
- El Proletario como Mercancía: Los obreros "no viven sino a condición de encontrar trabajo y que no lo encuentran si su trabajo no acrecienta el capital". Son una mercancía sujeta a las fluctuaciones del mercado.
- Condiciones de Trabajo: El maquinismo y la división del trabajo despojan al obrero de su carácter individual. Se convierte en un "simple apéndice de la máquina". Su salario se reduce al mínimo necesario para su subsistencia y reproducción. La fábrica organiza a los obreros militarmente, convirtiéndolos en esclavos de la máquina y del capitalista.
- Evolución de la Lucha Proletaria:
- Luchas Aisladas: Inicialmente, los obreros luchan de forma individual o local, atacando no solo las relaciones de producción sino los propios instrumentos (destrucción de máquinas).
- Concentración y Conciencia: El desarrollo de la industria concentra a los proletarios en masas más grandes, aumentando su fuerza y su conciencia de clase.
- Asociación y Lucha de Clases: Los obreros forman coaliciones para defender sus salarios. Las luchas locales se centralizan gracias a los medios de comunicación, convirtiéndose en una lucha de clases nacional, que es inherentemente una lucha política.
- El Proletariado como Única Clase Revolucionaria: Mientras que las clases medias (pequeños industriales, artesanos, campesinos) son conservadoras o reaccionarias porque luchan contra la burguesía para salvar su existencia, "sólo el proletariado es una clase verdaderamente revolucionaria". Es el producto más genuino de la gran industria, y su victoria es tan inevitable como la caída de la burguesía.
Principios y Objetivos del Comunismo
El Manifiesto define la posición de los comunistas en relación con el proletariado y expone sus objetivos teóricos y prácticos.
| Principio | Descripción |
| Relación con el Proletariado | Los comunistas no son un partido aparte, sino "la fracción más resuelta de los partidos obreros". Su ventaja teórica es una comprensión clara de las condiciones y fines del movimiento proletario. Su objetivo inmediato es la "constitución de los proletarios en clase, destrucción de la supremacía burguesa, conquista del poder político por el proletariado". |
| Abolición de la Propiedad | El objetivo no es abolir la propiedad en general, sino "la abolición de la propiedad burguesa". La teoría comunista se resume en: "abolición de la propiedad privada". Se argumenta que la propiedad burguesa se basa en la explotación del trabajo asalariado y que el capital es una fuerza social, no personal. |
| Respuesta a las Críticas | El Manifiesto refuta las acusaciones burguesas: <br> • Familia: La familia burguesa se basa en el capital. El comunismo busca abolir la explotación de los niños y transformar la educación familiar en social. <br> • Patria: "Los obreros no tienen patria". El proletariado debe primero constituirse como nación. Los antagonismos nacionales desaparecerán con los antagonismos de clase. <br> • Cultura e Ideas: Las ideas dominantes de una época son las de la clase dominante. La revolución comunista implica la ruptura más radical con las ideas tradicionales. |
El Programa Revolucionario
La primera etapa de la revolución obrera es la elevación del proletariado a clase dominante. El proletariado utilizará su poder para "arrancar poco a poco todo el capital a la burguesía" y "centralizar todos los instrumentos de producción en manos del Estado". Para los países más avanzados, se proponen medidas como:
- Expropiación de la propiedad territorial.
- Impuesto fuertemente progresivo.
- Abolición del derecho de herencia.
- Confiscación de la propiedad de emigrados y rebeldes.
- Centralización del crédito y los transportes en manos del Estado.
- Multiplicación de las fábricas nacionales.
- Trabajo obligatorio para todos.
- Combinación de la agricultura y la industria para eliminar la distinción entre ciudad y campo.
- Educación pública y gratuita para todos los niños y abolición del trabajo infantil.
El objetivo final es una sociedad sin clases donde el poder público pierde su carácter político, dando lugar a "una asociación en que el libre desenvolvimiento de cada uno será la condición del libre desenvolvimiento de todos".
Crítica de Otras Corrientes Socialistas
El Manifiesto dedica un capítulo a analizar y criticar las diversas formas de socialismo existentes en la época, clasificándolas en tres grandes categorías.
- El Socialismo Reaccionario:
- Socialismo Feudal: La aristocracia, para ganar simpatías, critica a la burguesía desde la perspectiva de la clase obrera, pero su objetivo real es restaurar el viejo orden.
- Socialismo Pequeño-burgués: Representado por Sismondi, analiza con agudeza las contradicciones del capitalismo pero propone soluciones reaccionarias y utópicas, como restaurar los antiguos gremios o el régimen patriarcal.
- Socialismo Alemán o "Verdadero": Una importación filosófica y descontextualizada de la literatura socialista francesa. Se convirtió en un arma de los gobiernos absolutistas contra la burguesía liberal y defendía los intereses de la pequeña burguesía alemana.
- El Socialismo Conservador o Burgués:
- Impulsado por una facción de la burguesía (economistas, filántropos) que busca remediar los males sociales para consolidar el sistema.
- Quieren "la burguesía sin el proletariado". Su lema se resume en que "los burgueses son burgueses en interés de la clase obrera".
- El Socialismo y el Comunismo Crítico-Utópico:
- Sistemas de Saint-Simon, Fourier y Owen, que surgieron en una etapa temprana de la lucha de clases.
- Reconocen los antagonismos de clase pero no la iniciativa histórica del proletariado.
- Repudian la acción revolucionaria y buscan alcanzar sus fines por medios pacíficos, a través de pequeños experimentos sociales condenados al fracaso.
- Sus seguidores se convierten en "sectas reaccionarias" que se oponen a la evolución histórica del proletariado.
Posición Estratégica de los Comunistas
El Manifiesto concluye delineando la estrategia política de los comunistas frente a los diferentes partidos de oposición:
- Alianzas Tácticas: Los comunistas "combaten por los intereses y los fines inmediatos de la clase obrera; pero en el movimiento presente defienden y representan al propio tiempo el porvenir del movimiento". Apoyan a partidos como los cartistas en Inglaterra, los reformadores agrarios en América del Norte y los demócratas-socialistas en Francia.
- La Cuestión de la Propiedad: En todos los movimientos, ponen en primer plano la cuestión de la propiedad como el problema fundamental.
- Enfoque en Alemania: Se presta especial atención a Alemania, considerándola en vísperas de una revolución burguesa que, dadas las condiciones avanzadas de Europa y un proletariado más desarrollado, podría ser "el preludio de una revolución proletaria inmediata".
- Internacionalismo y Transparencia: Los comunistas trabajan por la unión de los partidos democráticos de todos los países. Proclaman abiertamente que sus objetivos solo pueden alcanzarse "por el derrumbamiento violento de todo el orden social tradicional".
El documento finaliza con su célebre e influyente llamado a la acción:
¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAISES, UNIOS!